
El aprendizaje de un idioma implica un largo camino. El idioma inglés no escapa a esta realidad. Para que una persona se apropie del idioma convirtiéndose en bilingüe es necesario al menos un proceso de ocho años de estudio.
Nuestra propuesta se basa en un aprendizaje que se desarrolla en forma natural, donde nuestros alumnos adquieren las cuatro habilidades comunicacionales: escuchar, hablar, leer y escribir, tal como sucede en nuestra lengua materna.
En esta primera etapa, nuestros niños aprenden a pensar en inglés y no a traducir a su lengua materna. Por esta razón, cuando culmina el ciclo de Educación Inicial se pretende que los niños comprendan lo que escuchan, lo internalicen, puedan reproducirlo y por último sean capaces de producir estructuras muy sencillas acordes con su nivel, sólo en forma oral, respondiendo a estímulos recibidos.
La alegría de los niños y su disposición para el aprendizaje sumado al cariño y dedicación de nuestros educadores generan un momento agradable, sumamente rico en estímulos y productivo donde nuestros chicos disfrutan y aprenden.